Se
estableció como norma, realizar los experimentos en varias parejas y de acuerdo
a los resultados, hacer la posterior selección. A los que más se aproximaban a
la meta preconcebida se les mantenía dentro de la gran bóveda subterránea, tenazmente monitoreados y con sus necesidades bien atendidas. Los que no
cumplían con las expectativas de los ensayos, eran dejados libres en el
exterior donde se daba casi
por seguro que sucumbirían pues al ser de frágil constitución y no poseer la
inteligencia necesaria, difícilmente
podrían adaptarse al siempre hostil medio ambiente, entonces no podrían pugnar
por alimentos ni adecuarse a las inclemencias del clima que eran extremas.
Los
corolarios de los últimos experimentos eran considerablemente alentadores. Las
habilidades manuales de las criaturas iban en aumento, repercutiendo de una
manera cada vez más sorprendentes, así como su destreza para almacenar y
utilizar los recuerdos y
proyectarlos a la consecución de objetivos a futuro.
Asimismo,
habían conseguido que poseyeran un pensamiento lógico pero fue en este período
de optimismo que sobrevino un cambio radical en el aspecto físico de los
peludos.
Los
descendientes de los que fueron sometidos a las transfusiones de ADN, perdieron casi por
completo su pelambre y por tanto se hicieron más vulnerables, corriendo el riesgo de morir de
frío o de deshidratación, en caso de calor extremo, pero como estaban dotados
de inteligencia, los científicos no se dieron por vencidos y continuaron
experimentando con una de
las parejas escogidas al azar.
Muy
entusiasmados con los logros obtenidos, aspiraban más, querían acercar a sus
criaturas a la perfección. Así fue que resolvieron inhibirlos de apetitos
sexuales, suprimiendo, de manera inducida, el riego de hormonas como es
estrógeno y la testosterona en sus organismos, hasta concebir el éxito de su
trabajo y darlo por concluido una vez que constataran que eran competentes para
reproducirse tal y como se había planeado…a imagen y semejanza de ellos mismos:
sin pelambrera, erguidos, pero no tan altos como los Dioses-científicos ya que la osamenta de estos seres era notoriamente más
pequeña que las de sus creadores.
Debían
poseer además, comprensión y discernimiento para creer en deidades, así como manejar y respetar los códigos de ética
y moral.
Tomando
en cuenta lo antes narrado, me permito plantear mi hipótesis de las “Deidades
escalonadas”
“DIOS ES
LA ARMONÍA UNIVERSAL, ESA ENERGÍA QUE TODO LO PUEDE… ES EL TODO, ES LO QUE TIENE LA CAPACIDAD DE CREAR UN TODO DE LA NADA, LO QUE NOS OTORGA CON SU CREACIÓN, LA COGNICIÓN PARA
TRANSFORMAR Y MANIPULAR MÁS VIDA”
Claro que para plantear esta conjetura de libre pensador, utilizo como
recurso la ficción en la cual, Los “GRANDES SEÑORES”, maniobraron y
transmutaron vida, allá, muy allá, en los confines del universo. Fue así que se
convirtieron en los “Dioses” de una raza a la que pertenecían los cuatro
científicos prófugos. También ellos llegaron a este mundo, transformaron y
manipularon la vida. En definitiva, se convirtieron en los Dioses de este orbe,
los “Dioses del escalón inmediato”. Su creación los vería, ulteriormente, como
sus Dioses y quién sabe, nunca llegarían a enterarse siquiera que esos Dioses
eran, del mismo modo, creación de otros Dioses y estos, a su vez, de otros que
estarían en escalones más elevados y distantes.
El ensayo
iba camino al éxito. La
pareja de peludos, a quienes los científicos pusieron por nombres “ADEN”
y “EIV”, respondía positivamente a todas las evaluaciones. La meta era cada vez
más ambiciosa; no les alcanzaba con lo obtenido, pretendían hacerlos inmunes al
paso del tiempo y a las enfermedades, al igual que sus creadores.
De
momento, a pesar de estar dotados físicamente para la procreación, habían sido
bloqueados hormonalmente por los científicos. Los Dioses del nuevo planeta
todavía no creían propicia la cópula entre ellos ya que sería contraproducente
con las nuevas dosis de ADN que
los científicos continuarían donando y suministrando a sus flamantes
criaturas.
ADEN y
EIV, macho y hembra, vagaban y retozaban entre la benevolencia que la inmensa
bóveda subterránea les brindaba. Eran como niños sin estímulos sexuales que no
reparaban siquiera en su desnudez. La temperatura del ambiente era placentera,
la comida estaba al alcance de sus manos y las enfermedades y el dolor…
inexistentes. Vivían en un medio bastante análogo al del vientre materno.
Lamentablemente,
siendo la imperfección recurrente y hereditaria, a través de su ADN, los cuatro
Dioses del nuevo mundo se la habían transferido como legado genético a ADEN y
EIV.
La
inquietante avidez de ser igual a sus creadores iba apoderándose de EIV, cada
vez con mayor frecuencia e intensidad. Pasaba largas horas ensimismada,
observando las lucecillas exteriores de las naves mientras estaban detenidas en
los hangares. Las luces titilaban en una serpenteante secuencia que la
mantenían abstraída en tentadoras elucubraciones y presunciones tan
convincentes que aumentaban con el correr de los días.
ADEN y
EIV ya habían desarrollado la cualidad del lenguaje y el habla.
*-ADEN
¿Sabes por qué los Dioses no nos permiten subir a sus naves? Yo creo tener la
respuesta. Si lo hacemos, si subimos, podríamos llegar a ser como ellos…también
nosotros podríamos ser Dioses.-
**-Pero…
EIV, yo no quiero ser Dios. Somos felices, no necesitamos más.-
Pese a la
resistencia de ADEN, la inquietud ya estaba instaurada y se había grabado como
un estigma en la mente de EIV… ya no podía librarse de ella. Ahí seguían esas
lucecillas serpenteantes sobre las naves, incitándola a transgredir, a ir
contra lo prohibido… pero para infringir requería de la complicidad de ADEN.
Cometer una falta entre dos o más también era un reflejo condicionado que había
venido intrínseco al ADN de los Dioses y que ahora estaba en sus genes. La tentación de alcanzar la
igualdad con los que ellos consideraban sus divinidades era cada vez más
invasiva en EIV, convirtiéndose en una obsesión que de manera constante se
empecinaba en compartirla a ADEN, conminándolo a acompañarle a saltar la valla
de lo vedado.
Y es que esa es nuestra de exploradores de siempre estar cuestionando todo pero esto fue lo que nos llevó a la evolución como especie y no creo que seamos los únicos en este vasto universo
ResponderEliminarEl ciclo de los Dioses farsantes, al parecer es repetivo y hereditario. Se manipula la genétiga de una especie, esta evoluciona, e inmediatamente aspira convertirse en Dioses. Gracias por tu comentario querido amigo.
EliminarÚnico, gran forma de expresar y trasmitir amigo. Un saludo de ANTIGÜEDADES DEL MUNDO.
ResponderEliminarGracias mi estimado hermano.
EliminarTy and I'm now finally having time to spend reading . I appreciate this and nicely done
ResponderEliminarGracias por visitar mis munditos. Un abrazo.
EliminarReymon-¡Fantástica lectura! Su publicación sobre el tema está increíblemente bien elaborada y invita a la reflexión. Aprecio la forma en que lo especificas, agrega una perspectiva única. Su escritura no sólo es informativa sino también atractiva, lo que hace que las ideas complejas sean accesibles. Estoy ansioso por explorar más de tu contenido. ¡Mantener el buen trabajo!
EliminarMe encanta tus munditos Oswaldo.amigo..que formas tienen.como.se visten.
EliminarUn placer tu visita. Te envio un abrazo y mi agradecimiento.
EliminarHola Oswaldo.soy Vicky Vega Alonso.¿ no me conoces? soy de Toledo España.te comento por que te conozco.de mucho tiempo.pero ya veo que no me dices nada..pues se me esta quitado las ganas.de comentarte de tus relatos.y me gustan.perö ya no..te voy a dar la última oportunidad Oswaldo.
ResponderEliminarGracias mi querida amiga Vicky Vega Alonso.
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