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<<Así fuimos creados, a
imagen y semejanza de un Dios dual, mezcla de Dios y demonio, luz y oscuridad. Él
mismo se describe cuando nos dice -Yo hago el bien, y también hago el mal- …esto
consta en los escritos bíblicos.
Un Dios bipolar, celoso, vengativo, y
castigador…y nosotros con sus genes entre nuestro diseño.
Así, con todas esas taras en su
esencia, nos creó, exactamente idénticos a él. En su libro sagrado hay escritos
a su nombre arengando a su pueblo elegido - ¡Mátenlos a todos, hombres, mujeres
y niños, pues ellos no creen en mí, no me adoran! - Si aparentemente todos
somos sus hijos, si se auto proclama un Dios todo amor ¿Por qué reclama la
sangre de sus propias criaturas? ¿Acaso el amor se
impone…?>>
Quincho Huamán era un humano común y
corriente, un joven provinciano, devoto por herencia y por convicción. Para su
sustento, se dedicaba a la venta de periódicos y revistas en un quiosco a la
entrada de la zona. Quincho estaba enamorado de una agraciada niña aun en edad
escolar. Los padres de la niña hallaban en la etnia y en la condición económica
de Quincho, razones para oponerse a esa relación, por lo cual prohibieron a la
niña mantener ni siquiera amistad con el susodicho; lo cual, la niña prometió
acatar.
El día Sábado, muy temprano, en horas
en que aun mucha gente permanecía durmiendo; como era su rutina, la niña salió
acompañada de su hermanita de nueve años a trotar por los rededores de la zona.
Cuando el dúo de niñas pasó frente al
quiosco de Quincho, este salió a la carrera a su encuentro; llevaba dos
botellas de plástico apretadas entre su brazo izquierdo y su pecho. Con la mano
derecha intentó tomar del brazo a la niña objeto de su amor, pero esta logró
zafarse, dio dos pasos hacia atrás, y le dijo que se alejara, que ella no tenía
nada que hablar con él.
Como si estuviera siguiendo un guion
escrito con anterioridad, Quincho destapo una de las botellas y rápidamente le
roció el contenido sobre el rostro. La niña lanzó un grito de dolor y se llevó
las manos a los ojos…el líquido era ácido muriático. La niña daba espeluznantes
chillidos mientras sus pies giraban errabundos. El ácido estaba lacerando sus
ojos y las mucosas de la nariz y la boca. Su hermanita, invadida por el
estupor, solo se limitaba a llorar, paralizada.
Aprovechando que su víctima eventualmente
le dio la espalda, Quincho extrajo de entre sus ropas un enorme cuchillo de
cocina, y empezó a asestarle una tras otra, catorce cuchilladas. Cuando la niña
cayó al piso dando sus últimos estertores, Quincho destapó la segunda botella y
la roció sobre su víctima…era gasolina, seguidamente, le prendió fuego, y salió
huyendo a la carrera. Como un poseído mientras corría hacía molinetes con los
brazos.
Cuando atraparon a Quincho Huaman,
por su crimen lo condenaron a cadena perpetua.
Quincho amaba locamente a la niña,
como ella decidió no corresponderle, él la mató de la manera más cruel.
<< ¿Qué diferencia hay entre
el crimen de Quincho Huaman y los crímenes que perpetra el Dios bíblico? En
ambos casos el móvil es la negación a entregar amor o adoración ¿Es que acaso
el amor se impone…?
¿Cuál será la condena que se le impondrá al Dios bíblico, por todas las crueldades a las que somete a sus criaturas? Es lógico sospechar que ese Dios es un farsante…>>



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